Ya hace un tiempo que publicamos aquí su postboda en la Playa de Salinas pero no podíamos dejar de contaros todo sobre este bodón, el de Lara y Wil en el Palacio de Valdesoto.
Lara y Wil son algo más que clientes. Años atrás, mucho antes de tan siquiera pensar en dedicarme a la fotografía de bodas, Wilmer ya era compañero de clase, con el tiempo nuestros caminos profesionales tomaron direcciones diferentes hasta que un DM nos puso rumbo a una sesión de pareja junto a Lara. Tres años más tarde fue su gran día.
Esta es una boda joven y fresca, religiosa pero no tediosa, emotiva, rodeada de familia y amigos y con un fiestón firmado por los Villaboy Band. Las bodas son para que tanto pareja como invitados disfruten, pero en esta, hasta nosotros lo hicimos, y mucho.
La mañana empezaba con los preparativos de ambos en la zona de Somió, en Gijón. Rodeado de sus padres y hermano Wil se vestía de Trajes Bernardo, Lara por su parte brillaba con Made With Love (Blanco de Novia) calzando Flor de Asoka. Tu Boda en Clásico fueron los encargados de conducir a la novia hasta la iglesia de San Julián de Somió en un imponente Oldsmobile Cutlass del 72. La iglesia nos recibió adornada por los arreglos florales y centros de Doña Cúrcuma. Empezada la ceremonia, los nervios se palpaban en el aire, pero la pareja no pudo evitar dejar escapar múltiples sonrisas, sellando el "sí quiero" con un beso de película, acompañado de la ovación de todos los allí presentes.
Ya en el Palacio de Valdesoto, mientras los invitados bajaban del autocar y se acercaban al cóctel, aprovechamos los cuidados jardines con sus palmeras y columnas como elementos decorativos para la sesión de pareja. En ese momento, el día estaba bastante gris, amenazaba incluso con lluvia, pero eso no nos cambiaría el mood. El capó del Oldsmobile nos daría rienda suelta para las últimas fotografías, instantes previos al brindis del cóctel.
Del banquete poco más podemos decir que lo firmaba Isaac Loya, para aquellos que seáis conocedores ya sabéis a qué ateneros, y para los que no, ya sabéis qué debéis elegir. Lara y Wil se dedicarían al final de la cena unos discursos que literalmente nos harían llorar de emoción, pero el redoble final fue justo después, tras el baile de la pareja.
Habíamos coincidido hacía unos años con los Villaboy Band, y sí, los recordábamos como un antes y un después en lo que a grupo de bodas se refiere, por desgracia estamos acostumbrados a menudo a que los grupos de música para eventos supongan un parón en el "hype", bajando el tono de la boda e incluso adormeciendo a los invitados tras el banquete, pero aquí, Jorge Villaboy y su banda no eran el preámbulo de la fiesta, sino que eran la propia fiesta. Sus versiones recorriendo el pop español entre bengalas, coros y limbos junto a un show desenfrenado y sin respiro nos volvieron locos a todos, creo que las fotos y el vídeo son la mejor prueba de ello.